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Lógica cableada y lógica programada
El órgano de mando básicamente es lo que se denomina automatismo, y este puede estar diseñado y cosntruido de varias maneras. Aquellos automatismos construidos a partir de puertas lógicas, ya sean electrónicas, fluidométricas o hidráulicas se les denomina automatismos de lógica cableada. Los automatismos que tienen siempre los mismos componentes y se les transifere un programa que dictará su funcionamiento se les conoce con el nombre de automatismos de lógica programada.
Los automatismos profesionales y comerciales son evidentemente automatismos de lógica programanada en su tremenda mayoria. Constan de una memoria interna para guardar cierta información y un microprocesador que opara la información de la memoria y las entradas y salidas. En la memoria están guardados los valores de las variables de entrada, de salida y de memoria, así como el programa enviado por el usiario (que es el automatismo que hemos diseñado en el ordenador y transferido al automatismo). También se encuentra en la memoria del automatismo el programa monitor, que es el programa prioritario que se encarga del automatismo en su encendido y apagado y es el que “da el turno” al programa que le hemos enviado para que el automatismo se comporte como lo que hemos diseñado.
Al programar un automatismo, lo que hacemos es dibujar el diseño del automatismo en el ordenador, en diagrama de contactos o sino, GRAFCET o análogo de otras marcas (GRAFCET es francés pero la alemana Siemens tiene el suyo análogo). Estos son todos lenguajes gráficos, pero es posible también utilizar lenguajes informáticos en donde programamos instrucciones, por ejemplo ensamblador. Una vez realizado el diseño del automatismo, solo queda transferirlo al automatismo.
¿Lógica programada o cableada? Evidentemente, no existe la buena y la mala, existen situaciones en las que son más convenientes unas u otras soluciones. Los automatismos de lógica cableada suelen ser más robustos ante el ambiente industrial (ruidos, choques, vapores, humos, temperaturas, vibraciones, etc.). Además para automatismos relativamente sencillos no vale la pena comprar un automata programable (AP) que cuesta mucho dinero ya son dispositivos tan capacitados como nuestra imaginación lo requiera.
Los automatas programables son eficaces cuando hay que construir automatismos complejos ya que toda su complejidad estará resuelta en el diseño del automatismo en el ordenador, que se hace sobre un papel (virtual) que puede ser todo lo grande que se quiera. En el caso de la lógica cableada, por ejemplo los circuitos electrónicos con puertas lógicas, un automatismo complejo puede suponer que tengamos que soldar montones de cables y de componentes electrónicos, sin hablar del problema que puede suponer tener limitaciones de espacio.
Por otra parte las automatas programables tienen la tremenda ventaja de la sencillez de reparación o actualización. Puesto que la cosntrucción de los automatismos es modulada, si falla algo, todo lo que hay que hacer para repararlo es sustituir el módulo que falla. En el caso de querer actualizar el automatismo, en el ordenador mejoramos el diseño original y lo enviamos al automatismo para sobreescribirlo con la nueva versión del programa para el automatismo.
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